
La inteligencia artificial (IA) está comenzando a transformar diferentes etapas de los ensayos clínicos. Una reciente revisión publicada en International Journal of Medical Informatics analiza su potencial para mejorar el diseño de los estudios, la selección de centros, el reclutamiento de pacientes, el monitoreo de datos y la predicción de resultados.
Entre los principales hallazgos, los autores describen que las herramientas basadas en IA podrían mejorar el reclutamiento de participantes, optimizar la planificación de los estudios y acelerar el análisis de información, utilizando grandes volúmenes de datos históricos y clínicos. También se destaca su potencial para el monitoreo basado en riesgo, la identificación de inconsistencias y el seguimiento de señales de seguridad en tiempo real.
Uno de los aspectos especialmente interesantes para la investigación clínica es la posibilidad de utilizar IA para identificar potenciales participantes a partir de historias clínicas y otros datos disponibles, así como para mejorar las estrategias de reclutamiento y favorecer una mayor representatividad de las poblaciones estudiadas. Sin embargo, los autores remarcan que las decisiones relacionadas con la elegibilidad de un paciente requieren supervisión médica y del investigador, especialmente cuando pueden tener impacto sobre la seguridad del participante.
El artículo también plantea desafíos importantes: calidad e interoperabilidad de los datos, sesgos algorítmicos, transparencia, privacidad, validación y regulación. Muchos de los resultados positivos publicados provienen todavía de estudios piloto o modelos teóricos, por lo que su generalización a distintos contextos reales debe interpretarse con cautela.
Desde INAER consideramos que el verdadero desafío no es simplemente incorporar inteligencia artificial, sino hacerlo de manera responsable, validada y centrada en el paciente. La tecnología puede ayudarnos a hacer más eficientes los ensayos clínicos, pero la experiencia del investigador, el juicio clínico, la calidad de los datos y la protección de los participantes continúan siendo elementos fundamentales.
La IA no reemplaza al investigador: puede convertirse en una herramienta para potenciar su capacidad de tomar decisiones basadas en datos y mejorar la calidad de la investigación clínica.
Referencia: Olawade DB, Fidelis SC, Marinze S, et al. Artificial intelligence in clinical trials: A comprehensive review of opportunities, challenges, and future directions. International Journal of Medical Informatics. 2026;206:106141. DOI: 10.1016/j.ijmedinf.2025.106141.